Óscar Arias: Un gobierno marcado por la polémica
Fuente: El país/ http://www.elpais.cr/articulos.php?id=19002 /
San José, (dpa) – El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, concluirá el 8 de mayo un gobierno fiel a su estilo, rodeado de la polémica, y en medio de alabanzas de un grueso sector de la población y de fuertes cuestionamientos por parte de sus adversarios.
Y es que la polémica siempre ha rodeado la figura del premio Nobel de la Paz. No lo abandonó ni siquiera cuando decidió retornar a las lides políticas hace cinco años, después de un alejamiento de dos décadas tras presidir por primera vez el país entre 1986 y 1990.
Sus adversarios lo acusan de “vanidoso”, “egocéntrico” y de tratar de imponer una “tiranía en democracia”, retomando unas palabras suyas, dichas junto a su hermano y ministro de la presidencia, Rodrigo Arias.
Pero sus partidarios consideran que es uno de los mejores estadistas que haya tenido Costa Rica en su historia.
Su gobierno se enfrentó a grandes retos. El Nobel de la Paz, una persona que no economiza esfuerzos por lograr sus propósitos, primero superó un escollo, moviendo las fichas del tablero, al lograr abolir una prohibición que regía desde la década de los 70 sobre la reelección presidencial.
Comenzado su gobierno, su empeño se dirigió a aprobar un polémico tratado de libre comercio con Estados Unidos y el resto de Centroamérica y República Dominicana, que desencadenó en la mayor polarización política conocida en Costa Rica en el último medio siglo.
Una férrea lucha entre el gobierno y sectores empresariales, y una serie de organizaciones sindicales y grupos civiles tuvo que dirimirse en octubre de 2007 por la vía del referendo, el primero realizado en el país. Al final, y por estrecho margen, Arias ganó la partida.
La lucha fue desgarradora, al punto que llegó a cobrarse la cabeza de uno de los vicepresidentes, Kevin Casas, un estrecho colaborador de Arias, por la elaboración de un documento con instrucciones para desprestigiar a los dirigentes del “No” al TLC.
Pronto, Arias se vería enfrentado a algunos medios de comunicación, cuando comenzaron a aflorar críticas a su gobierno.
Una polémica estalló a dos años de iniciado su mandato por el uso de dineros donados por el Banco Centroamericano de Integración Económica para financiar asesorías. Las cabezas de dos de sus más cercanos colaboradores, Fernando Zumbado, ministro de vivienda, y de Fernando Berrocal, de Seguridad Pública, también rodaron en medio de circunstancias polémicas.
La misma situación se dio después de que Arias decidió romper relaciones diplomáticas con Taiwan para establecerlas con China. El país se vio sacudido por denuncias de secretismo en las negociaciones con el gigante asiático, especialmente en materia económica.
También recibió críticas cuando accedió a presiones de Pekín para impedir una visita de su amigo y tambien Nobel de la Paz, el Dalai Lama.
Los grupos ambientales lo critican al achacarle un “doble discurso” en materia ambiental. El mandatario promovió una suerte de “Pacto con la Naturaleza”, pero declaró de interés público un proyecto de explotación a cielo abierto que impulsa una transnacional minera canadiense en el norte del país. El proyecto se mantiene en estado de latencia en una instancia constitucional.
Arias, nunca ajeno a los problemas internacionales, entró pronto en roces verbales con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dando luego un prudente viraje, al solicitar incluso el ingreso de Costa Rica a la iniciativa energética venezolana conocida como Petrocaribe.
Estableció relaciones diplomáticas con Cuba, lo que generó la reacción del exilio cubano, y se acercó a algunos países del mundo árabe, estableciendo nexos con las autoridades del Estado palestino.
Volvió este año a sus andanzas de mediador, como hizo durante su primer gobierno durante el conflicto centroamericano, al tratar, sin éxito, de revertir al golpe de Estado que ocurrió en Honduras el pasado 28 de junio.
Recorrió estrados internacionales propugnando por la reducción de los gastos militares. Logró además, solucionar por la vía jurídica internacional un serio litigio fronterizo con Nicaragua.
A tras meses de finalizar su gobierno, Arias dice no haberse arrepentido de haber retornado a la política y se muestra convencido de que “devolvió el rumbo al país”.
Sus adversarios, sin embargo, no lo ven así y buscan ocupar su lugar tras los comicios generales que se celebraràn en Costa Rica el domingo.
Otto Guevara, del Movimiento Libertario, lo acusa de haber impulsado un gobierno “mercantilista y concentrador de poder”, que a su juicio, pretende continuar con la candidata oficialista Laura Chinchilla.
Ottón Solís, un antiguo colaborador suyo y ahora en la oposición, lo acusa de ser un “neoliberal” y de entregar monopolios estatales considerados estratégicos, como el negocio de los seguros y las telecomunicaciones, a grupos transnacionales. Lo mismo le reprochan organizaciones de la izquierda y grupos sindicales.
El único sobreviviente de los fundadores del Partido de Arias – Liberación Nacional-, el ex presidente Luis Alberto, lo acusó hace poco de haber instaurado “una de las peores dictaduras”.
Pero Arias dice que el país necesitaba un ” nuevo rumbo” para que llegue a ser una nación “desarrollada” en el 2020. Invirtió en programas educativos y en importantes obras de infraestructura.
En el 2008 logró bajar la pobreza en tres puntos, pero la crisis financiera internacional que alcanzó al país hizo que ésta creciera en el 2009. El mandatario diseñó un “plan escudo” para enfrentar la situación económica, cuyos resultados son puestos en duda por sus adversarios, quienes lo acusan de imponer, ya en los últimos días de su mandato, a una aliada suya en la defensoría de los habitantes.
Pese las criticas a su gestión, los sondeos de opinión le dieron muy buenas calificaciones durante la mayor parte de su gobierno, salvo en los últimos meses, cuando su figura se convirtió en uno de los blancos favoritos de la campaña electoral.
Próximo a cumplir 70 años, el mandatario anuncia un alejamiento de la política doméstica para volver a sus luchas como conferencista en contra del armamentismo y en favor de la paz mundial.












