¿CÓMO SERÁ EL PESEBRE ? DE LA HERMANDAD DE COFRADES TEMPLARIOS DEL SEÑOR DEL GRAN PODER

ORATORIO PADRE MANUEL LÓPEZ VARONA
San Pedro, Barrio Pinto
De unos años hacia atrás, una vez llegadas las entrañables Fiestas de la Navidad, la Hermandad de Cofrades Templarios del Señor del Gran Poder se preparan para celebrar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Dentro del programa de actos que la Junta de Gobierno prepara para festejar estas fechas, adquiere un lugar muy destacado el montaje del tradicional Nacimiento.
Las imágenes de Cristo y de su Madre representadas en este gran portal, sirve para sostener la oración y la devoción de los fieles y curiosos que cada año se acercan al Oratorio Padre Manuel López Varona, en San Pedro Barrio Pinto, para admirar cada una de las escenas aquí representadas: la vida cotidiana de Belén, sus calles y mercados, el ángel anunciando a los pastores el nacimiento del Niño Rey, la salida de los Santos Reyes de su Palacio en Oriente hacia la tierra de Juda, la adoración de los Reyes Magos ante la Divina Criatura y la escena de la Sagrada Familia de Nazareth en el humilde establo, son parte de las escenas que se recrean alrededor del nacimiento de Jesús.
Empezó nuestra andadura por el Belenismo en el año 2001. Por aquel entonces conseguimos montar nuestro primer Nacimiento tradicional en el Oratorio Padre Manuel López Varona, con la ayuda de muchos y con poca idea empezamos nuestro pequeño “gran Belén”. En aquel Nacimiento colaboró toda la Junta de Gobierno, los Hermanos Cofrades y muchos colaboradores. Así nuestro Hermano Mayor, el Sr. Francesco Di Palma construyó unas casas en estereofón y escoya, asesorado por el Ing. Jorge Bravo y siguiendo las técnicas de construcción brindadas por Belenistas españoles que nos han asesorado para recrear éste maravillosos pasaje de la salvación del hombre, el nacimiento de Cristo.
Ese año elaboramos un cielo lleno de estrellas, gastamos kilos de escoya y latas de pintura, y así el 1º de diciembre de 2001, estaba todo preparado para la bendición. No era un Belén de esmerada calidad técnica, pero si era seguro el que más gente colaboró y en el que vivimos momentos de verdadera fraternidad.
El siguiente año, el grupo de belenistas se esforzaron en aprender las técnicas, en conocer los materiales, en ensayar métodos, etc., el resultado fue un Nacimiento que desde el principio mostraba gran expectación. Fueron tres meses de duro trabajo pero al final el esfuerzo dio sus frutos consiguiendo por primera vez, un ambiente muy exacto donde aconteció el nacimiento de Cristo. Para este Nacimiento se confeccionaron casas de la época y dedicamos bastante tiempo en intentar reproducir con toda la fidelidad de la que disponíamos una parte de un pueblo. Creo que se consiguió y creo que eso fue el motivo del éxito. Por primera vez se introducían las últimas tecnologías en la construcción de un Nacimiento e incorporamos iluminación en casas y encendido de luces, motores de agua etc, llegando incluso a incorporar el sonido de villancicos mientras el visitante llegaba a admirarlo.
Es por ello que, transcurridos cinco años desde nuestro primer Belén, cada año la Hermandad del Gran Poder se esmera en incorporar nuevos estrenos para hacer de nuestro Gran Belén, un lugar de recogimiento en el misterio de la Encarnación y Nacimiento de Cristo. Miembros de la Hermandad confeccionan cada uno de los elementos decorativos del pesebre con un mes de antelación. Casas y fachadas, fuentes y montañas, árboles y naturaleza se combinan para recrear, la escena bíblica del nacimiento de Jesús. Las 70 piezas que conforman este Pesebre se unen al equilibrado paisaje de hace más de 2000 años, ubicando al espectador en la tierra natal de Cristo.
Este hermoso Portal estará en exhibición hasta el 06 de enero en que hermanos y devotos de esta Hermandad Penitencial realizan el tradicional rezo del Niño Dios.












