A 23 años de la partida de Ismael Rivera
Hoy, exactamente a las 5 y 15 minutos de esta tarde se cumplirán 23 años de la partida física de Ismael Rivera, Sonero Mayor y uno de los baluartes indiscutibles de todo salsero que se respete.
Tenía Maelo 56 años apenas y una densidad vivencial de la que extraj …o todo el dolor, todo el coraje, y toda su convicción Caribe salpicada con el sabor de nuestros predios, con nuestra musicalidad todo terreno y con esa estrella solitaria y borincana por la que América digna sigue padeciendo, como la padeció él, hijo de Borinquen y de profesión esperanza.
Todos los días de todos los años algún lugar del Caribe evoca a Maelo al colocar uno de sus temas, al plantar la discusión social que él encierra, o al analizar los tortuosos caminos de la salsa de hoy. Pero cada 13 de mayo la intensidad sube. Es que nunca hubiéramos querido perderlo, como nunca quisimos perder al Benny, como nunca quisimos perder a Alí. Son símbolos sólidamente establecidos en el imaginario y alma de los pueblos que recuperan sus caminos de identidad.Y como de identidad se trata, son 23 años entonces los que tiene la digna comunidad de La Bombilla de Petare sacando fuerzas y emociones para hacer su particular homenaje a Maelo.
Y lo de particular es cosa grande porque La Bombilla tal vez sea el único sitio del Planeta azul, fuera de Puerto Rico, donde la familia directa de Maelo aterriza para compartir la jornada junto a esa comunidad obrera y respondona.
(Santurce, 1931 – 1987) Cantante y compositor puertorriqueño, célebre intérprete de temas folklóricos de su país. Contribuyó a la difusión de los ritmos propios de la isla como la bomba y la plena, y fue uno de los primeros abanderados del movimiento salsero, razón por la que fue llamado El Sonero Mayor. También fue conocido con el sobrenombre de Maelo.
Nacido en el seno de una familia muy modesta, durante su juventud ejerció los humildes oficios de limpiabotas y albañil, aunque desde muy pronto su gran afición por la música le llevó a enrolarse en distintos grupos locales: ya por entonces había entablado amistad con Rafael Cortijo, un personaje clave en la carrera artística de Rivera, con quien compartió fama y escenarios en numerosas ocasiones.
Tras cumplir con las obligaciones militares en Estados Unidos, en 1952 fue contratado como cantante de la Orquesta Panamericana de Lito Peña, con la que se dio a conocer y cosechó sus primeros éxitos: La vieja en camisa, La sazón de la abuela y especialmente El charlatán, una plena que fue muy oída a través de las emisoras de la isla.
En 1954 abandonó este grupo para unirse al Combo de Cortijo, en el que ese mismo año popularizó otra plena, El bombón de Elena, de Rafael Cepeda Atiles; además de los programas radiales, Rivera y el Combo realizaban actuaciones periódicas en locales como La Taberna India, e incluso llegaron a contar con un espacio en la televisión puertorriqueña llamado El Show del Mediodía.
A finales de los años cincuenta fueron contratados para actuar en el prestigioso club neoyorquino Palladium Ballroom, donde junto a otras míticas bandas de puertorriqueños, las de Tito Puente o Tito Rodríguez entre otros, pusieron de moda los ritmos tropicales importados desde la isla: fue la época de temas tan exitosos como El negro bembón, Maquinó Landera, Tuntuneco, Quítate de la vía Perico o Saoco.












