Acontecer religioso
500 AÑOS DE LUCHA POR LA JUSTICIA. LOS DOMINICOS Y LA UASD
En el mes de septiembre de 1510 llegaron a la ciudad de Santo Domingo, hoy capital de la República Dominicana, el primer grupo de dominicos, dirigidos por Fr. Pedro de Córdoba. Desde el primer momento, quedaron fuertemente impactados por el maltrato, la opresión y la esclavitud a que eran sometidos los indígenas americanos por parte de los primeros colonizadores europeos. Aquellos primeros dominicos levantaron su voz, aunando el hecho con el derecho, en defensa de la persona y de la dignidad de los indígenas. Un grito por la justicia cuyos ecos han llegado hasta la actualidad.
Para conmemorar el Quinto Centenario de la presencia ininterrumpida de los dominicos en el continente americano y su compromiso por la justicia, los Frailes Dominicos de la República Dominicana junto con la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), primera universidad de América, van a realizar un Congreso Internacional del 14 al 16 de Octubre de 2010 en la ciudad de Santo Domingo, capital de la República Dominicana, con el título: 500 AÑOS DE LUCHA POR LA JUSTICIA. LOS DOMINICOS Y LA UASD.
El Congreso contará con la participación del Dr. Gustavo Gutiérrez, el Dr. Ramón Hernández, el Dr. José Chez Checho, el Dr. Mauricio Beuchot y otros intelectuales. Además de las ponencias magistrales se desarrollarán 4 talleres: Memoria y actualidad del grito por la justicia (coordinado por el Lcdo. Raymundo González de Peña); Los dominicos y la UASD: compromiso permanente con la justicia y la cultura (coordinado por el Mgter. Guillermo Guerrero Sánchez y la Lcda. Marisela Duval); Justicia y derechos humanos (coordinado por el Magter. Francisco Javier Martínez Real) y Tareas y desafíos urgentes de la justicia en República Dominicana y América Latina (coordinado por el Dr. José Manuel Rodríguez Suárez).
Igualmente están previstas otra serie de actividades complementarias al Congreso: un concurso de ensayos históricos-literarios, una exposición fotográfica, una puesta en escena y distintos eventos musicales.
Este Congreso Internacional forma parte de las actividades del Jubileo Dominicano 2006-2016 con motivo del 800 aniversario de la Fundación de la Orden de Predicadores, de la conmemoración de los 500 años de la llegada de los dominicos a América y por el 472 aniversario de la fundación de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, primera universidad del continente americano.
El Congreso cuenta con el auspicio de distintas entidades de la Orden de Predicadores, incluida CIDALC (es asumido como actividad del Espacio Pedro de Córdoba para el año 2010), y la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
En su momento informaremos acerca de las inscripciones y las condiciones de alojamiento.
Fr. Manuel Jesús Romero Blanco O.P.
Intelectual católico explica por qué la educación requiere restricciones
ROMA – 01/03/2010 – ACI -Rocco Buttiglione es un prestigioso intelectual católico que en el año 2004 fue discriminado por su fe para un cargo en la Unión Europea. Ahora escribe un artículo en L’Osservatore Romano en el que explica que la educación de niños y jóvenes exige una serie de restricciones, así como la formación en la libertad para buscar la verdad, y una correcta ascesis que vaya de la mano con la experiencia de la autoridad.
En el texto titulado “Sin prohibiciones no hay libertad”, el también miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales señala que en el centro del debate sobre la “emergencia educativa” debe tenerse en cuenta una cita del Papa Benedicto XVI en la que señala que “la educación bien lograda es la formación en el recto uso de la libertad”.
Para explicar esto, Buttiglione advierte primeramente que una primera etapa en esta educación es extirpar de la mente un prejuicio corriente: “que para educar en la libertad basta con eliminar todo vínculo y abandonar a los jóvenes al simple desarrollo natural de sus pasiones”. Esto, explica, es el “pròton psèudos (el ‘error originario’) de la pedagogía moderna.
Tras explicar que esta manera de ver las cosas ignora la tendencia al mal, a la concupiscencia introducida en el hombre por el pecado original que también hiere su voluntad, el intelectual señala que “la pedagogía emancipadora y permisiva de nuestro tiempo ha ignorado voluntariamente esta estructura antropológica del ser humano. La intención era realizar un hombre liberado y los resultados están demasiado lejos de las promesas iniciales”.
Tras resaltar que “la libertad del hombre no es la libertad del instinto” y que solo a partir del “verdadero bien de la persona es posible seleccionar, ordenar y organizar las estructuras interiores de un ser humano inteligente y libre”, Buttiglione asegura que para encontrar la libertad es necesario “subordinar el deseo inmediato al juicio de la razón. Debemos seleccionar entre los muchos deseos algunos que queremos realizar verdaderamente y concentrar en ellos la energía de la vida que se llama trabajo”.
El intelectual advierte luego sobre una tendencia actual que busca colocar a la espontaneidad como un ídolo y explica la necesidad de adherirse “verdaderamente al bien para buscar la verdad”.
Para lograr esto, prosigue, son necesarios dos factores fundamentales en el proceso educativo “que hoy son sistemáticamente ignorados”: la ascesis y la experiencia de la autoridad.
La ascesis, explica Buttiglione, “es la capacidad de decir que no, de resistir a la violencia con la que el impulso exige ser satisfecho inmediatamente sin una reflexión que se pregunte sobre el hecho de que si eso corresponde a la verdad o al verdadero bien de la persona. El permisivismo contemporáneo ha difamado la ascesis identificándola con la ‘represión’. La ascesis implica ciertamente la fuerza de reprimir pero implica también la capacidad de dar a la energía proveniente del instinto una nueva forma, correspondiente a la verdad de la persona. Sin ascesis no hay educación de la persona”.
Al hablar luego de la experiencia de la autoridad, el experto católico indica que ésta es “la presencia del valor en una persona que da testimonio de él, lo hace directa y fácilmente perceptible para los otros. La autoridad es la guía en el camino hacia la experiencia del valor. Sin ascesis y sin autoridad no hay experiencia educativa. La autoridad transmite la experiencia de los valores para que ésta pueda probarse en la vida del discípulo. El discípulo no repetirá servilmente esta experiencia así como se realiza en la vida del maestro sino que la confrontará con su experiencia propia y la filtrará a través de ella reviviéndola y haciéndola propia”.
Buttiglione denuncia luego que “la sociedad permisiva ofrece al joven muchas modalidades de satisfacción inmediata del propio instinto pero de este modo hace más difícil la formación de una personalidad libre, capaz de establecer una relación adecuada con la verdad y de hacer tal relación la guía de la propia construcción social. La educación ‘tradicional’ invitaba a luchar por controlar las propias pasiones, a buscar la verdad, a orientar las pasiones según la verdad y hacia la verdad”.
Con la promoción social de la “obediencia” a las propias pasiones, explica el experto católico, se impide “que se forme una personalidad responsable y libre, para crear una masa libremente manipulable por parte de quien detenta el poder. Éste es el problema de la educación de nuestro tiempo”.
“El punto de llegada de buena parte de las modernas tendencias ‘deconstruccionistas’ es la deconstrucción del yo y la abolición de la personalidad consciente. Para reconstruir la educación es necesario volver a comenzar a partir de testimonios autorizados –¿no deberían ser los primeros en esto los padres y los educadores?– que sean capaces de indicar sin ambigüedad el recorrido de una ascesis que permita ser capaces de la verdad, que permita avanzar en el camino de su búsqueda”, concluye.
CATOLICOS Y MUSULMANES CONTRA MANIPULACION RELIGIONES
CIUDAD DEL VATICANO, 2 MAR 2010 (VIS).-El 23 y 24 de febrero se celebró en El Cairo (Egipto) la reunión anual del Comité conjunto para el diálogo del Comité Permanente de Al-Azhar para el Diálogo entre las Religiones Monoteístas y el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso.
Al final del encuentro, el jeque Muhammad Abd al-Aziz Wasil, “wakil” (representante en los asuntos jurídicos) de Al-Azhar y presidente del Comité Permanente para el Diálogo y el cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso, firmaron una declaración común.
Según se explica en la nota, “los participantes fueron recibidos por el gran imán de Al-Azhar, el profesor y jeque Muhammad Sayyed Tantawi, a quien el cardenal Tauran dio las gracias por haber condenado los actos de violencia en los que murieron seis cristianos y un policía musulmán en Naga Hamadi (Egipto), en la pasada Navidad ortodoxa, por haber expresado solidaridad a las familias de las víctimas, y por haber reafirmado la igualdad de derechos y deberes para todos los ciudadanos, independientemente de su pertenencia religiosa. El jeque Tantawi declaró que sólo hizo lo que consideraba que era su deber ante esos trágicos eventos”.
El Comité analizó el tema “El fenómeno de la violencia confesional: comprender el fenómeno y sus causas y proponer soluciones, con referencia particular al papel de las religiones en este sentido”.
Al final del encuentro, los asistentes concordaron las siguientes recomendaciones: “prestar mayor atención al hecho de que la manipulación de la religión con fines políticos o de otra naturaleza puede ser fuente de violencia; evitar la discriminación basada en la identidad religiosa; abrir el corazón a la reconciliación y al perdón recíprocos, condiciones necesarias para una convivencia pacífica y fecunda”.
Musulmanes y católicos también pidieron “reconocer las semejanzas y respetar las diferencias como requisito de una cultura de diálogo, asentada en valores comunes; afirmar que ambas partes se comprometen de nuevo en el reconocimiento y en el respeto de la dignidad de todo ser humano, sin distinción de pertenencia étnica o religiosa; oponerse a la discriminación religiosa en todos los campos (leyes justas deberían garantizar una igualdad fundamental); promover ideales de justicia, solidaridad y cooperación para garantizar una vida pacífica y próspera para todos”.
Los participantes se han comprometido a “oponerse con determinación a cualquier acto que tienda a crear tensiones, divisiones y conflictos en las sociedades; promover una cultura del respeto y del diálogo recíprocos a través de la educación en la familia, en la escuela, en las iglesias y en las mezquitas, difundiendo un espíritu de fraternidad entre todas las personas y la comunidad; oponerse a los ataques contra las religiones por parte de los medios de comunicación social, en particular, en los canales de satélite, teniendo en cuenta el efecto peligroso que estas transmisiones pueden tener en la cohesión social y en la paz entre las comunidades religiosas”.
Finalmente, han exigido “asegurar que la predicación de los responsables religiosos, así como la enseñanza escolar y los libros de texto no expresen declaraciones o hagan referencia a eventos históricos que, directa o indirectamente, puedan suscitar una actitud violenta entre los seguidores de las diferentes religiones”.
El Comité ha establecido que su próxima reunión tenga lugar en Roma, el 23 y 24 de febrero de 2011.












