El español crece de la mano del Cervantes
HACE casi dos décadas yo publicaba en Versión, primera
revista cultural en castellano editada en Australia, la noticia
de que en Japón había cien universidades que impartían cursos de
castellano. Dicha noticia fue cuestionada por un lector que pensó
que la cifra era exagerada. Sin embargo, hay hoy en Japón no menos
de 110 universidades que enseñan nuestro idioma. Existe además
allí una Asociación de Hispanistas fundada el 4 de diciembre de
1955, que cuenta con unos 400 miembros y hoy edita una revista
(Hispánica), que aparece en japonés y en español, y que se puede
encontrar en http://www.jstage.jst.go.jp/browse/hispanica.
Casi todos los miembros de dicha asociación trabajan en instituciones
de nivel universitario tanto públicas como privadas. En
el directorio de esta asociación se puede observar el número de
97 universidades: 12 estatales, dos provinciales, una municipal, y
82 privadas. Es un 14 % del total de las universidades
japonesas existentes. Hay 13 universidades en
las que trabajan hispanistas que no pertenecen a la
Asociación. Además de esas instituciones, existen
universidades que dictan clases de español aunque
no cuentan con profesores de nuestro idioma a
tiempo completo.
Hideo Hotta, prominente miembro de esta institución
y ex presidente de la misma, auguraba hace
unos años un futuro brillante al hispanismo en su
país, y manifestaba:
“La mayoría de los alumnos tienen el primer
contacto con el idioma español en las universidades.
Pero estos días con el avance de la internacionalización
tiende a aumentar el número de los
que entran en la universidad ya con bastante conocimiento
del español. Son los que estudiaron un
tiempo en las escuelas de la enseñanza media en
los países hispanohablantes o los que han estado en
algún país hispanohablante por varios motivos que difieren según
los individuos.”
Pero lo trascendente es que desde 2008 en Japón existe el mayor
centro del Instituto Cervantes en el mundo. Un edificio de
ocho plantas en el centro de Tokio con un total de 4.300 metros
cuadrados, 18 aulas, dos salas de exposiciones, biblioteca, librería
en español y un auditorio-salón de actos con capacidad para 160
personas. En la séptima planta hay una cafetería-restaurante, llamada
Mesón Cervantes, especializada en cocina española.
También existen allí asociaciones de temas específicos, grupos
especializados en una materia determinada, tales como: Lingüística
Hispánica, Hhistoria de España, Estudios Latinoamericanos,
etc. Estas asociaciones se fundaron para que los especialistas
profundizaran mejor en alguna área en particular. Encontramos:
el Círculo de Estudios Lingüísticos Hispánicos de Kansai (Lingüística
Hispánica: 1978); la Sociedad Japonesa de Historia de
España (Estudios de Historia de España: 1979); la Asociación
Japonesa de Estudios Latinoamericanos (Anales de Estudios
Latinoamericanos: 1981); el Círculo de Estudios Lingüísticos
Hispánicos de Tokio (Estudios Lingüísticos Hispánicos: 1983);
la Sociedad de Historia Contemporánea Española (Historia
Contemporánea Española: 1983); la Asociación Académica
Nipo-Española-Latinoamericana (Cuadernos Canela: 1989); la
Tertulia Cervantina de Kioto (Biblioteca Hispánica: 1998) y la
Asociación Borgiana (1999, Meikyu 2000).
Otra interesante institución la constituye una creada en
1999, el Centro Cultural Hispano Japonés (CCHJ), que persigue
favorecer el conocimiento y la cooperación entre Japón y
España, desde los intercambios académicos y culturales hasta
las relaciones económicas. Para ello trabaja en colaboración
con la Asociación Universidad de Salamanca en Japón, con
empresas, instituciones de enseñanza e investigación y organizaciones
no gubernamentales japonesas y españolas, así como
con las administraciones públicas de ambos países.
El castellano en Australia
En este país nuestra lengua ha tomado gran impulso en las últimas
décadas debido en parte a un peculiar motivo: muchos australianos
han descubierto el encanto de la música de Hispanoamérica y del
fl amenco. Pero además, y en forma primordial,
la inauguración del Instituto Cervantes el año
pasado ha despertado un mayor interés en mucha
gente: aquellos que desean viajar a países de
habla hispana, otros que comprenden lo valioso
que significa ser bilingüe por sus posibilidades
en el terreno laboral, y también quienes aspiran a
dominar el idioma con la finalidad de convertirse
en profesores del mismo o se interesan por su
diversa y floreciente literatura.
En relación a la mejor manera de aprender el
idioma español, para lo cual no existe límite de
edad, sin duda alguna en nuestra ciudad ubico en
primer lugar al Instituto Cervantes como la organización
más capacitada para su enseñanza. También
las varias universidades de Australia que poseen
departamentos de castellano, literatura y cultura
hispana, cuentan con personal muy capaz y por lo
tanto, quienes tengan la posibilidad de ingresar a
una institución superior, tendrán la seguridad de recibir una muy
bien orientada instrucción idiomática. En algunos de estos departamentos
se incluyen además otros aspectos de la cultural de España
y de Hispanoamérica. Pero en esta nota me estoy refiriendo
específicamente al idioma.
Respecto a institutos privados que ofrecen enseñanza de castellano
en Australia me es imposible evaluar su capacidad, porque
desde hace unos años, individuos inescrupulosos ofrecen en Internet,
diplomas y títulos de la “Universidad de Wonderland”, para
aquellos que sin ningún tipo de estudio o de experiencia didáctica,
adquieren esos papeluchos para exhibirlos a sus posibles alumnos.
Démosles pues, a dichos institutos, el beneficio de la duda, porque
pueden poseer docentes capaces.
Lo innegable es que el interés por nuestro idioma crece con un
vigor tal que es muy posible que el mismo haya desalojado (ya lo
he manifestado antes) al francés de la posición que ha sustentado
en los últimos siglos, de idioma que marcaba la diferencia entre
una persona culta y una que no lo era.
En Australia, así como también en muchos otros países en los
que el español no es el idioma oficial, se han comenzado a valorar
las enormes ventajas que representa el conocimiento del castellano
como segundo idioma prioritario y se está fomentando su estudio
(Brasil es un ejemplo reciente). Sus beneficios serán a no dudarlo,
valorados a largo plazo. ●
MICHAEL GAMARRA
Portada de la primera edición
del Quijote (1605), el libro más
traducido despues de la biblia.













