Historias de Navidad….
Mynor Esquivel/
Sergio Barrantes
La Anunciación:
Al Arcángel San Gabriel se le confió la misión más alta que jamás se le haya dado a criatura alguna: Anunciar la encarnación del Hijo de Dios. Por ello, se le venera mucho desde la antigüedad.
Su carta de presentación se dio cuando Zacarías estaba en el Templo orando junto a los suyos a Yahvé por la paz de su pueblo y en un momento dado, Dios le da la gracia de entrar en el Santuario a incensar el mismo. Allí escuchó que iba a ser padre de un niño a quien llamaría Juan y luego, las palabras: “Soy Gabriel, el que está en la presencia de Dios”.
Luego, San Lucas escribe: Fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, a una virgen llamada María y llegando junto a ella le dijo: “Salve María, llena de gracia, el Señor esta contigo”. Ella se turbó al oír aquel saludo, pero el ángel le señaló: “No temas María porque has hallado la gracia de Dios. Vas a concebir un hijo a quien pondrás por nombre Jesús. Él será llamado Hijo del Altísimo y su Reino no tendrá fin”. San Gabriel es el Patrono de las comunicaciones y de los comunicadores, porque él trajo al mundo la más bella noticia: El Hijo de Dios se haría hombre.
La Salutación:
Es el saludo del ángel Gabriel a la Virgen María: “Alégrate, favorecida, el Señor está contigo” (Lc. 1,28). De forma tradicional se le denomina asimismo salutación angélica. Esas mismas palabras, aunque en una traducción distinta, forman parte del comienzo de una de las oraciones más populares del cristianismo destinada a la madre de Jesús: “Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor está contigo”. También es llamada Anunciación, ya que el arcángel Gabriel anuncia a la Virgen que ha sido elegida para ser madre de Jesús. En la historia de la salvación, ese momento es un instante fundamental, ya que entonces se consuma la encarnación. Dios asume la condición humana a través de la carne. Esta escena de la Anunciación, ha sido siempre un motivo clave del arte cristiano. .
De San Gabriel existen centenas de imágenes, empero una de las mas esmeradas por la connotación y material de su trabajo es la realizada por Lucy Santofimio que tiene una altura de 60 centímetros
En otro texto se señala: “A los seis meses, Dios mandó al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazareth, donde vivía una joven llamada María; era virgen, pero estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David. El ángel entró en el lugar donde ella estaba, y le dijo:
-¡Salve, llena de gracia! El Señor está contigo.
María se sorprendió de estas palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo:
-María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios altísimo, y Dios el Señor lo hará Rey, como a su antepasado David, para que reine por siempre sobre el pueblo de Jacob. Su reinado no tendrá fin.
María preguntó al ángel:
-¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre?
El ángel le contestó:
-El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Dios altísimo se posará sobre ti. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios. También tu parienta Isabel va a tener un hijo, a pesar de que es anciana; la que decían que no podía tener hijos, está encinta desde hace seis meses. Para Dios no hay nada imposible.
Entonces María dijo:
-Yo soy esclava del Señor; que Dios haga conmigo como me has dicho.
Con esto, el ángel se fue.
También hay una obra pictórica de Wenceslao Argüello – que yace en el Altar Mayor de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de la Virgen María en Heredia – que esta tratada de bella manera y demuestra con bellos colores que dan sensación de bajo relieve.
La obra de Santofimio en escultotela presenta un bello arcángel en vistosos colores. La imagen tiene una altura de 50 centímetros, las manos y rostro están hechos en resina importada y su vestuario en vistosos colores
“Cabe señalar que cada uno de los tratabajos de esta escultora son diferentes o sea, no hay dos piezas iguales”, comentó la analista Gabriela Cabrera.
La Natividad del Señor:
Pbro. José Alberto Quirós
Luis Gerardo Ruiz
La Navidad expresa la designación de un hecho y acontecimiento en relación con Jesús, El Cristo y El Señor; como el fundamento y guía de la vivencia religiosa y cristiana.
La Natividad indica un hecho histórico y un hecho de fe, el origen o el comienzo de la existencia humana del Señor en la tierra, entendido en tres actos: La Anunciación, El Nacimiento y la Epifanía. Es un hecho, esa celebración religiosa y espiritual cristiana se formula en la perspectiva evangélica especialmente en la cuarta parte del Santo Evangelio: “En el principio existió la palabra y la palabra estaba en Dios y la palabra era Dios…. Y la palabra se hizo carne y puso su morada entre nosotros y hemos contemplado su gloria” ( Jn 1, 1-14)
En la historia de la humanidad:
En el año 753 de la fundación de Roma y el 30 del reinado de Augusto, un niño nació en humilde condición en aldea judía de Belén. El nacimiento de aquel niño tuvo gran repercusión no-solo en el provenir de la historia sino en los siglos futuros y en la vida misma de la humanidad. Desde aquel momento comenzó a contarse la Era Cristiana.
El nacimiento de Jesús es un hecho sucedido en la historia, el hecho por el que cuenta toda la historia humana: Antes y Después de Cristo. El año Iero en el año del nacimiento de Cristo, una visión magnifica, Dionisio el Exiguo (o pequeño) monje de siglo sexto, sustituyó la antigua numeración que partía de la fundación de Roma.
Al realizar los cálculos se equivocó de siete a cuatro cifras en relación con el dato de Lucas de inicio del ministerio público de Jesús a los 30 años.
Esa equivocación sobre los años del nacimiento de Jesús, no tiene implicación alguna en el recuento del año del Señor, pues conserva la significación de la nueva era de la humanidad.
No se conoce con exactitud el día del nacimiento de Jesús, originariamente no hubo interés por la fecha de nacimiento del Señor. Sólo se había dado relevancia a la Fiesta de la Pascua, ella conmemoraba todo el misterio de Cristo. A partir del siglo III surgió el deseo de celebrar separadamente su Natividad. Esto fue decisión de las decisiones cristo-lógicas y de los concilios sobre el misterio de Cristo como fueron: Nicea, Efeso y Calcedonia, afirmando que Cristo es el Hijo de Dios que se hizo Hombre.
Esta celebración surgió tanto en Oriente como en Occidente, se tomó el periodo espontáneo en que en el invierno cuando los días comienzan a crecer. Así Oriente fijó la fecha el 6 de enero y Occidente el 25 de diciembre. Está fecha tomó relevancia en occidente a partir del siglo VI en la nueva organización social, política cultural y religiosa.
La espiritualidad y la teología de la Edad Media, en sus principales exponentes como fueron: San Anselmo, San Bernardo, San Buenaventura, destacaron la humanidad de Jesús, su pobreza y limitación de este modo el Jesús en su nacimiento e infancia fue punto especial del arte y la liturgia. De este modo. Francisco de Asís introduce el pesebre en Italia.
¡Un Niño nos ha nacido!
Es la feliz expresión del profeta Isaías, que se escucha en la primera lectura de la llamada Misa del Gallo, de esa Nochebuena que los cristianos han visto cumplida en le Nacimiento del Salvador, nacido en Belén y recostado en un pesebre. Las profecías sobre su venida se desarrollaron en tiempos muy difíciles, aunque se daba real claridad por los rasgos que sería reconocido, los cuales en el escrito inédito de la Hermandad de Jesús Nazareno, Convento de los Padres Capuchinos, autoría de Fray Isidoro de Mezquiriz, Jorge Guzmán Loria e Isaías Aguilar Martínez, se señala:
Moisés: “Será suscitado en medio del pueblo de Israel y Dios pondrá en la boca de Él sus palabras”
David: “Lo ve que nace de su familia y que ocupará su trono, rodeado de gloria”.
Isaías: “Dios mismo vendrá y os salvará; El Mesías, Emanuel, (Dios con nosotros) nace de una Virgen” y además describe las acciones que realizará El Mesías en torno a los enfermos.
Miqueas: “El Supremo Dominador de Israel nacerá en Belén y su origen es eterno”
Daniel: Revela las setenta semanas de años que han de pasar, a contar desde la reconstrucción del templo de Jerusalén hasta la venida de quien va a ser El Ungido, el santo de los santos, para cancelar el pecado.
Zacarías: Contempla la entrada triunfal del Mesías y las treinta monedas de plata en las que Judas vende al Maestro y se compra el campo del alfarero.
Malaquias: Describe cómo llega a su tiempo el Dominador y el Ángel del Testamento y establece la nueva Ley. Desde el nacimiento del Sol hasta el ocaso y en todo lugar se sacrifica, y se ofrece al nombre del Altísimo una hostia pura y anuncia también la llegada del precursor de Jesús; Juan, El Bautista.
Juan Bautista: Es quien por vez primera llama al Mesías como el Cordero de Dios.
¿Cómo nace el primer pesebre?
Discurría el año 1223. La nieve con su manto cubría la ciudad de Greccio, Italia. San Francisco de Asís trataba de explicar a los aldeanos como era la Navidad, al tiempo que las campanas repicaban anunciando este momento hermoso.
Empero, los naturales de la comuna, no comprendían las palabras del santo de Asís, empero al año siguiente tomó la decisión de explicarlo de manera mas didáctica
Ante ello, realizó un pesebre con un Niño Jesús, una cunita, pajas, un buey y una mula. Los asistentes – a esa noche de la Natividad -, consideran los entendidos, se asombraron y se maravillaron ante tal belleza.
“En dado momento, con su tranquilidad, Francisco comenzó a peregrinar con el Niño en sus brazos – indica Víctor Toniolo, miembro de la Orden de Los Heraldos del Evangelio, y al llegar a la cunita ¡El Niño Tomó Vida ¡ le sonrió al hombre de Asís. Los feligreses, rápidamente se hincaron y empezaron a dar gracias a Dios por lo sucedido. Fue un momento lleno de fe y devoción”.
Desde ese momento los habitantes empezaron a colaborar en las labores de elaboración de estos trabajos. Años, luego, se incluirían José y Maria, las ovejas, los reyes magos y demás.
La celebración en Costa Rica:
El siglo XIX – según el Pbro. José Alberto Quirós - con establecimiento del Estado y la Diócesis de Costa Rica, la Natividad y Espiritualidad de Belén adquirieron gran relieve. Esto como una herencia franciscana y de gran desarrollo en Guatemala por diversos grupos religiosos entre ellos los provenientes del Hermano Pedro de Betancourt.
Esta herencia de Belén fue asumida en el país por el Primer Obispo de Costa Rica, Mons. Anselmo Llorente y La Fuente en el inicio de su ministerio pastoral instauró la celebración de la Natividad en la Parroquia de San José de la Boca del Monte ( templo catedralicio), luego se extendió a otros templos.
Ese comienzo conmemorativo fue en la Catedral allá por 1852. Cabe resaltar que en el nacimiento de Jesús se reconoce el misterio del Dios hecho Hombre y realizado en la Encarnación.
Precursores de belenes en Costa Rica:
Según Luis Ferrero Acosta, en entrevista concedida a principios del año 2005, afirmó que en el país hubo grandes escuelas de imaginería religiosa en el área de la Natividad, todas influenciadas por lo español, guatemalteco y el Cusco.
“A mi concepto, entre los grandes imagineros iniciadores de belenes están: Lico Rodríguez, Serapio Ramos, José Zamora, Manuel María Zúñiga, Roger Sandoval y su esposa Consuelo”.
Ellos hicieron cátedra que hoy siguen muchos escultores nacionales y eso, significa progreso en la escultórica costarricense”, finalizó.
La primera y tercera imagen son obra de de José Zamora
La segunda de Wenceslao Arguello













